COLONIALISMO
El colonialismo moderno de Europa comenzó en el siglo XV y puede dividirse en dos fases: la primera transcurre desde 1415 hasta 1800 aproximadamente, y la segunda se prolongó casi desde entonces hasta la segunda guerra mundial. En la primera etapa, España y Portugal se expanden por las indias, en la segunda, Gran Bretaña tomó la iniciativa en la expansión al mundo.
CAUSAS DEL COLONIALISMO
Los factores por los cuales es causado el colonialismo son de cuatro tipos:
Económicas:
Búsqueda de mercados:
La competencia por la obtención de mercados para los excedentes de producción es el factor decisivo de la expansión imperialista, según la teoría de Charles A. Julien. El punto de partida sería la crisis de 1873, y el período deflacionista subsiguiente; acentuado por el viraje proteccionista iniciado por la mayor parte de países industrializados, excepto en Gran Bretaña. En realidad existe un paralelismo entre expansión colonial y proteccionismo. Por el contrario, el mantenimiento de la política librecambista británica también se explica en parte por la expansión imperialista, tras el cierre de los mercados europeos a los productos británicos tras la oleada proteccionista.
Obtención de materias primas:
La búsqueda de materias primas no suscitaba, al menos en los orígenes de la expansión colonial, el mismo interés. Sólo en algunos casos constituyeron un estímulo importante.
Inversión de capitales:
La relación entre inversión de capitales y expansión imperialista fue formulada por Lenin en su obra "Imperialismo, fase superior del capitalismo" (1917). Según la explicación marxista, cuando el capitalismo alcanza el estado "monopolístico", las oligarquías financieras utilizan la colonización como instrumento para la inversión de capitales. Su finalidad no sería obtener mercados o materias primas, sino también y sobretodo, territorios donde exportar capitales y mantener un alto grado de rentabilidad de éstos en un momento en que la tendencia deflacionista de los precios en los países industrializados había significado una sensible disminución de los beneficios del capitalismo financiero. La inversión de capital se orientaba en los países colonizados o de economía dependiente hacia sectores que requerían escasa dotación técnica y mano de obra no cualificada (minería, plantaciones agrícolas, etc...), frecuentemente en forma de contratos de préstamo, de manera que se obligaba al país deudor a invertir ese capital en las compras de bienes de equipo o mercancías en el país acreedor. Como consecuencia, conforme se establecían mayores lazos financieros, mayor era el grado de dependencia.
Factores demográficos y sociales:
Junto a la búsqueda de mercados e inversión de sus capitales, considerados tradicionalmente como los factores esenciales de la expansión colonial, aparecen otros de raíz socioeconómica. Algunos historiadores han resaltado la incidencia de la presión demográfica europea en la expansión colonial. Hasta 1914, más de treinta millones de europeos emigraron a ultramar. Aunque hay que tener en cuenta que la emigración se dirigió preferentemente hacia Estados Unidos y que si exceptuamos el caso británico, el colonialismo fue impulsado por países sin excedente demográfico
Además, el colonialismo tuvo efectos beneficiosos desde el punto de vista social: contribuyó a paliar las fases de recesión económica y el paro; atenuando considerablemente las tensiones sociales. Por otro lado, el aumento del nivel de renta del proletariado provocó una disminución de la plusvalía de los capitales e incitaba la inversión de capital en las colonias, donde los niveles salariales eran mucho menores.
2. Políticas
La política de poder a que conduce el nacionalismo, encuentra un sólido apoyo en el imperialismo. Inglaterra está insatisfecha, pero ve surgir competidores. Francia, perdidas Alsacia y Lorena, procura compensaciones en otros continentes. Rusia, detenida en Occidente desde su fracaso en la guerra de Crimea, se orienta hacia el Sur y el Este. Italia y Alemania, recién unificadas, pugnan por ponerse a nivel de los grandes Estados en el reparto del mundo. Principalmente la segunda, respondiendo a las exigencias económicas de un pujante desarrollo industrial, apela a una ideología nacionalista de larga data para cimentar el "pangermanismo", cuyo contenido resume Guillermo II en 1907: "El pueblo alemán, unido en un espíritu de concordia patriótica, será el bloque de granito sobre el que Dios nuestro Señor podrá edificar y rematar la obra civilizadora que él se propone en el mundo". Esta ideología conduce a la exaltación de la guerra como medio de ampliar el ámbito de influencia geográfica de la nación alemana. Todos estos factores hacen que los países europeos desarrollen una política de prestigio, por la cual ninguna quiere quedarse atrás en el reparto del mundo y todas buscan puntos de apoyo estratégicos, en una época en que la navegación a vapor exige zonas de abastecimiento de carbón alrededor del mundo; a su vez, la conquista de una colonia suscita la necesidad de otras que la protejan, por razones de seguridad.
Y por último dominar las rutas marítimas comerciales, y para ello hacia falta disponer de puertos estratégicos, entre otras cosas para que los barcos repostaran, por ejemplo la ruta de la India tenía varios puertos en Gibraltar, Malta, Suez, etc.
Socio democráticas
En Europa existía un exceso de población, y a causa de la falta de trabajo podían causar un malestar social.
La burguesía industrial también tomó parte en el asunto, al colonizar tierras tendrían más espacio para sus industrias.El clero también se vio obligado a participar, y viajó a las nuevas tierras con una misión evangelizadora.Y por último también fueron los nuevos funcionarios, para tomar más soltura y subir un escalafón.
Ideológicas
La primera y la principal es que según el hombre blanco la raza dominante era la suya, por lo tanto se veían obligados a dejar clara su supremacía.Luego existían impulsos por conquistar nuevas tierras y nuevas culturas.También les movía un espíritu de la aventura.
Y por último sus religiones, tanto la cristiana como la protestante debería ser extendida por todo el mundo actual.
COLONIALISMO EN AMÉRICA
América, descubierta en 1492, estuvo presente durante los dos períodos de colonialismo moderno. Sus costas fueron recorridas y luego conquistadas por marinos y comerciantes portugueses y españoles primero, luego por holandeses, y finalmente por franceses e ingleses.
Mientras Portugal obtuvo la región oriental de Brasil, España conquistó México, Centro y Sudamérica. Holanda dominó las Antillas holandesas, Guayana holandesa (Surinam) y otras pequeñas islas del caribe. Inglaterra se hizo de los EE.UU., Canadá, Guayana inglesa (Guyana), Jamaica, Honduras inglesas (Belice), las islas Falkland (Malvinas) y otras islas del caribe. Francia poseía Haití y Guayana Francesa. Cuando EE.UU. se unió al colonialismo, compró Alaska a Rusia y conquistó la zona del canal de Panamá y Filipinas, tomó como protectorados Cuba y Haití, y como estado libre asociado Puerto Rico.
Mientras los dos primeros países tuvieron tendencia a crear asentamientos mixtos que absorbieran las poblaciones indígenas de sus territorios, los británicos y franceses se inclinaron por la fundación de colonias puras, eliminando y desplazando a sus anteriores habitantes.
Algunas características de la colonia española son:
Las Indias, o territorios de Hispanoamérica, siempre fueron consideradas como propiedad personal de la colonia de Castilla. Por esa razón los monarcas establecieron una serie de normas que regularon, desde un comienzo, la colonización de dichos lugares.
Para la administración de América se crearon diversos organismos dependientes del rey: la Casa de Contratación (Sevilla, 1503; regulación y vigilancia del comercio entre España y las colonias, control de emigración, investigación geográfica y desarrollo de instrumentos de navegación y náuticos), Consejo de Indias (1524, presidente y cinco consejeros; asesoramiento en todas las materias sobre América).
Los monarcas eran seguidos en orden de importancia por los virreyes, representantes del rey en el Virreinato. Éstos hasta 1917 eran dos: Nueva España (México hasta Panamá) y Perú (desde Panamá inclusive, al sur). Entonces se creó el virreinato de Nueva Granada (Colombia, Venezuela y Ecuador). En 1576 se creó el de La Plata o de Bs. As. (Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia). Los virreinatos estaban divididos en Gobernaciones, a cargo de un gobernador asesorado por la Real Audiencia, organismo encargado de administrar justicia y velar en temas políticos y administrativos. Estaba ubicado en las ciudades más importantes y estaba constituido por un presidente, oidores y fiscales.
Las gobernaciones se dividían en corregimientos a cargo de corregidores.
El comercio que se desarrolló desde 1524 entre América y España fue de carácter monopólico. Desde un comienzo la corona estableció un riguroso control sobre las rutas comerciales, con el fin de evitar la fuga de metales preciosos, escasos, y cuya posesión era índice de poderío. Los galeones que anualmente salían de Sevilla, atracaban en puertos como La Habana, Veracruz, Portobelo y Cartagena, en donde se organizaban ferias a las cuales asistían productores de todas partes. Los chilenos y peruanos organizaban anualmente una flota hacia Panamá para vender sus productos.
El monopólico sistema no se pudo mantener hasta el final, ya que durante el siglo XVII una serie de fenómenos económicos demostró que no era eficaz. España no pudo mantener las necesidades de sus colonias en productos manufacturados, por lo que debió permitir la intervención de otras potencias. Por otra parte, el contrabando se desarrollaba como consecuencia de los altos impuestos y la complicidad de los funcionarios.
En 1740 se abolió el sistema de flotas, y en 1778 se adoptó el libre comercio. Para ello se habilitaron trece puertos de la península, Mallorca y Canarias, y veinticuatro de América.
Desde el punto de vista poblacional, Hispanoamérica presentaba un mosaico étnico; españoles, criollos, mestizos, indios y africanos conformaban los 15.000.000 de personas a fines de la colonia.
Con relación a la cultura, tanto españoles como portugueses al conquistar o fundar una ciudad, establecían instituciones europeas, entre ellas las educativas. En la colonia existieron 22 universidades con 4 facultades cada una; derecho, teología, medicina y artes. También existieron escuelas, colegios y seminarios. En las zonas rurales se enseñaban artes y oficios. El interés artístico se centró en crónicas, destacándose poetas y dramaturgos como Alonso de Ercilla Zúñiga y Garcilaso de la Vega. La arquitectura, escultura y pintura dejaron sus huellas hasta nuestros días, desarrollándose estilos de moda en Europa (especialmente el barroco).
Los más antiguos imperios coloniales europeos entraron en declive a comienzos de siglo XVIII, la mayoría de colonias portuguesas, españolas y francesas alcanzaron la independencia durante o luego de la Guerras Napoleónicas. Por otro lado, los holandeses perdieron gran parte de su modesto imperio en el Nuevo Mundo y tuvieron que acostumbrarse a comerciar ilícitamente con las colonias de otras potencias. Los ingleses también perdieron gran parte de sus antiguas posesiones de los EE.UU., pero Inglaterra siguió siendo una gran potencia colonial.
Durante la segunda etapa, el colonialismo estuvo presente en países pobres y pequeños del Caribe, en donde Holanda, Inglaterra, Francia y Estados Unidos formaron colonias.
| ||
Los ojos occidentales que por primera vez veían las ciudades mexicas de Tenochtitlan y Tlatelolco no escatimaron en sus relatos la profunda impresión que les causaban ambos sitios vecinos. Las palabras del cronista soldado Bernal Díaz del Castillo son elocuentes acerca de esto. Desde lo alto del Templo Mayor de Tlatelolco observó el panorama que ante él se presentaba: acueductos, calzadas, templos, palacios, casas, mercado… todo aquello que forma una metrópoli y le da vida. He aquí sus palabras: …y allí vimos las tres calzadas que entran en México. Y veíamos el agua dulce que venía de Chapultepec, de que se proveía la ciudad, y en aquellas tres calzadas, las puentes que tenían hechas de trecho a trecho, por donde entraba y salía el agua de la laguna de una parte a otra; y veíamos en aquella gran laguna tanta multitud de canoas, unas que venían con bastimentos y otras que volvían con carga y mercaderías; y veíamos que cada casa de aquella gran ciudad, y de todas las demás ciudades que estaban pobladas en el agua, de casa a casa no se pasaba sino por unas puentes levadizas que tenían hechas de madera, o en canoas; y veíamos en aquellas ciudades cúes y adoratorios, a manera de torres y fortalezas, y todas blanqueando, que era cosa de admiración, y las casas de azoteas, y en las calzadas otras torrecillas y adoratorios que eran como fortalezas (Díaz del Castillo, 1943).¿Cuál es la razón de que obligadamente tengamos que referirnos a las dos ciudades? En primer lugar, tomemos en consideración que fueron construidas por el mismo pueblo: el mexica, la primera supuestamente en 1325 d.C. y la segunda hacia 1337 d.C. En segundo lugar, desde tiempos antiguos y conforme relatan algunos pasajes, ambas estaban destinadas a jugar papeles específicos: Tenochtitlan era el asiento del imperio político y el lugar asignado, según sus leyendas, por su dios Huitzilopochtli. Tlatelolco surgió por la inconformidad de un grupo de mexicas asentados en la primera que deciden trasladarse un poco más al norte, donde se establecen para crear con el paso del tiempo un emporio comercial. Sean estas las razones o no, la verdad es que a partir del inicio de ambos centros de poder va a existir una rivalidad entre ellos que culmina en 1473, cuando el tlatoani Axayácatl conquista a Tlatelolco y éste queda sujeto a Tenochtitlan. Más aún, sus destinos estarán unidos hasta el momento de la conquista peninsular en el fatídico año de 1521. |
LLEGADA DE HERNAN CORTEZ
La Conquista de México se refiere principalmente al sometimiento del estado mexica o azteca, logrado por Hernán Cortés en el nombre del rey Carlos I de España y a favor del Imperio español entre 1519 y 1521. El 13 de agosto de este último año, la ciudad de México-Tenochtitlan cayó en poder de los conquistadores españoles, después de dos años de enconados intentos bélicos, políticos y conspirativos, en los que participaron junto con los españoles invasores, los pueblos previamente avasallados por los mexicas, en un afán por rebelarse —aprovechando la alianza circunstancial de los recién llegados— de las condiciones de sojuzgamiento en que vivían.
Hubo otras expediciones y campañas militares, tanto de Hernán Cortés como de sus capitanes, entre 1521 y 1525, en la zona central, norte y sur del territorio de la actual nación mexicana, las cuales fueron estableciendo paulatinamente los límites de la Nueva España. A partir de estos acontecimientos que modificaron drásticamente la geopolítica mundial en los albores del siglo XVI, habrían de transcurrir aproximadamente tres siglos de dominación y colonialismo para que gran parte de los territorios se transformaran por medio de una guerra de independencia, en lo que es hoy finalmente la República mexicana.
Las conquistas y colonizaciones de la península de Baja California, de la península de Yucatán, de la zona occidental de lo que hoy es México —conocida como Nueva Galicia—, de la zona noreste conocida como Nuevo Reino de León, y de la zona norte en donde se encontraba la Nueva Vizcaya fueron realizadas posteriormente por diversos conquistadores y Adelantados.
Las fuentes principales de información de las campañas de Cortés y sus capitanes son las crónicas de Indias redactadas en el siglo XVI, de las que destacan la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España de Bernal Díaz del Castillo, quien participó en las campañas bélicas, las cartas de relación de Hernán Cortés al rey Carlos I de España, y la obra de Francisco López de Gómara, conocida como Historia general de las Indias, quien nunca pisó el continente americano pero conoció a Cortés y se documentó con los relatos de los soldados que participaron en la conquista.
No hay comentarios:
Publicar un comentario